Lun, 25 Febrero 2008
Ante la próxima cita electoral del 9 de marzo la economía se ha situado en el centro del debate político. Y me parece bien que sea así, pero hay que hacerlo con seriedad y con serenidad, con objetividad, sin demagogias… huyendo, en cualquier caso, de catastrofismos interesados.
Bajo estas premisas analizaré algunos indicadores económicos. Acabamos de conocer el dato de crecimiento del Producto Interior Bruto para España en 2007, el 3,8%. Con esta cifra nuestro país lidera por tres años consecutivos el crecimiento del PIB de los países más avanzados incluidos en el G-7 y en la zona euro. El acumulado del PIB en esta legislatura se eleva al 14,6%, un crecimiento superior en 1,9 puntos al experimentado en la última legislatura del gobierno Aznar.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (primer trimestre del 2004 al cuarto trimestre del 2007) nos dicen que hay más mujeres y hombres trabajando y menos paro. Concretamente el número de personas ocupadas ha aumentado en España en 2.876.500, en Andalucía en 504.500, y en Granada en 57.900. Al mismo tiempo el paro han disminuido en 359.600 personas en España, en 38.700 en Andalucía y en 6.000 en Granada.
Estas cifras de crecimiento económico y empleo han sido posibles, entre otras razones, porque en los últimos cuatro años la creación de empresas ha sido enormemente significativa, 394.074 nuevas empresas en España, 70.105 en el conjunto de Andalucía y en la provincia de Granada 10.547, según el Directorio Central de Empresas (DIRCE).
Además las cuentas publicas estatales están más saneadas, ya que se ha terminado el ejercicio 2007 con un superávit de 28.200 millones de euros, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se ha triplicado durante la legislatura y por si fuera poco, el endeudamiento se ha reducido en 12 puntos pasando del 48,7% del PIB en el año 2003 al 36,2% al cierre del 2007.
Por otra parte tanto el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero como el de Manuel Chaves han puesto en marcha políticas y programas de apoyo a las personas y a las familias para mejorar sus rentas: se ha aumentado el salario mínimo interprofesional hasta los 600 euros mensuales, se han subido las pensiones mínimas por encima del IPC, se ha puesto en marcha la Ley para la Autonomía Personal y apoyo a la Dependencia, ayudamos a la emancipación de los jóvenes con 210 euros mensuales, han incrementado la cuantía y el número de becas, hemos aumentado también el número de plazas de guarderías, se ha establecido la gratuidad de los libros de texto y la atención buco-dental gratuita para los menores de 14 años, entre otras medidas.
Si todos los indicadores económicos son mejores que hace cuatro años, si además las cuentas publicas están más saneadas (lo que permite afrontar mejor el futuro) y además, a través de distintos programas, se ha mejorado la calidad de vida de las personas ¿Por qué el PP intenta vestir de pesimismo la situación económica de nuestro país y, por tanto, de Andalucía?
La crisis de las hipotecas “subprime” en los Estados Unidos ha generado una desaceleración en el sector inmobiliario de la vivienda libre que ha tenido su reflejo en un repunte del paro. Si a esto añadimos la subida generalizada del petróleo y la de los cereales entenderemos las razones que han provocado un crecimiento de la inflación situando el IPC en el 4,2% a finales de 2007.
Estas circunstancias, junto a la campaña irresponsable del Partido Popular y de sus aliados mediáticos, están incidiendo en uno de los valores más importantes de la economía de mercado: la confianza.