La Conferencia Episcopal, los obispos, reclaman libertad. Exactamente reclaman su derecho para pedir menos libertad o, mejor dicho, para negarla ya que ésta en democracia emana de la voluntad de la ciudadanía representada en el parlamento.

En ningún país de Europa ocurre algo parecido, pero es que en ningún país de nuestro continente hay una derecha tan antigua y reaccionaria y unos dirigentes eclesiásticos que añoren tanto los tiempos pasados.

Son muchos los católicos que están sorprendidos o indignados por esta actitud de quienes están a un paso de cambiar los púlpitos por los atriles de los mítines.

Muchos católicos no desean esa deriva de quienes van camino de convertir las iglesias en sedes del PP. El siguiente paso puede ser ir en las listas.

Francisco Álvarez de la Chica